miércoles, 11 de marzo de 2026

Dictadura Democratica del Capital Mundial

 Solo una dictadura democrática de una sola clase social burguesa domina este mundo 


 Una de las mayores preocupaciones de la clase dominante siempre es intentar ocultarse y desviar las iras de los dominados. Los burgueses y sus diferentes facciones o sectas siempre tienden a intentar magnificar sus diferencias para que al menos alguna de ellas siempre sobreviva a la revuelta o a la revolución proletaria y esta fracase. Pero toda la burguesía en cualquiera de sus formas es el grupo dominante más homogéneo ideológica e incluso culturalmente de la historia. Por ello necesita ocultarse tras muchas culturas, ideologías ficticiamente diferentes, religiones e intereses supuestamente encontrados. 

Independientemente de que la guerra interburguesa sea una forma de supervivencia entre la burguesía. Esta no se produce por diferencias insalvables, sean clérigos burgueses teocraticos violadores palancaneros o tecnocratas evangelistas sionistas pedofilos, sino simplemente por la propia competencia mercantil o para combatir- controlar al proletariado, en todos sus casos. Las creencias, anhelos, proyectos, medios y fines de la burguesía a nivel internacional son idénticos en el fondo y hasta en la forma.

La solución siempre es aumentar la tasa de explotación al proletariado y endeudarse más con crédito de dinero ficticio, con la esperanza de que el proletariado siga produciendo, pagando y obedeciendo sin sublevarse. En todo caso sublevándose no demasiado. En cuanto al tráfico de armas los mayores traficantes de armas son los Estados que tienen mayor aparato militar industrial. EEUU-(Israel incluido), Rusia, China y Estados europeos. Y su mayor mercado es el de la estabilidad (represión). Es decir, venden armas a ejércitos y policías cuyo principal enemigo es el enemigo interior, el proletariado en la mayor parte de los casos de forma exclusiva. La estabilización también incluye la estabilización de la producción de materias primas en África negra. Lo que incluye suministrar bastante munición para intimidar, aterrorizar con violaciones continuas y masacrar a todos los aldeanos africanos que no quieran abandonar sus campos y extraer minerales a cambio de salarios de desnutrición. Aunque en realidad el tráfico de drogas es el negocio especulativo que más hace por mantener a flote la economía capitalista mundial, aparte de generar un clima de paz social de los cementerios impresiónate.

 En muchos Estados se puede decir que en gran parte el tiro en la nuca ha sido sustituido por el pico en la vena o el tiro en la nariz. 


Muchas veces unos burgueses lanzan a sus acólitos a difundir entre sus propios súbditos lo malos que son los otros burgueses para ocultar que ellos hacen exactamente las mismas cosas. La censura de los informativos estalinistas es muy comentada. Pero poner una imagen y decir todo lo contrario a lo que esta pasando es típico de todos y cada uno de los telediarios de toda la burguesía mundial. Quien no ha observado detenidamente los informativos y a vista que solo se centran en inculcar ideología, mientras que unos hablan del glorioso trabajo asalariado otros hablan de la gloriosa mercancía que satisface todas nuestras necesidades creadas, calma todas nuestras ansiedades.

Lucha de clases: Independientemente de que los explotados (proletarios) sean conscientes de sus intereses de clase. La burguesía si que es consciente en todo momento, aunque sea de forma mecánica, de los intereses de su clase. Ejerce la guerra unilateral contra todo explotado desechado que pueda reafirmarse potencialmente como proletario. La guerra de clases o la lucha de clases existen independientemente de la conciencia del proletariado. Puede estar en una fase de contrarrevolución permanente de forma indefinida pero tarde o temprano el proletariado vuelve a reconstruirse casi inconscientemente, muchas veces desde cero. Las propias condiciones de explotación que crea la burguesía con sus decisiones en pro de la supervivencia de la economía capitalista empujan al proletariado aunque sea reticente ha retomar la lucha. El sistema capitalista crea las propias fuerzas que lo destruyen.

 Proletariado: Nuevamente reiteramos, el proletariado es la clase social que sostiene el sistema de producción reproduciéndolo material e ideológicamente, cuando se niega como clase. Pero es por otra parte el único verdugo potencial del sistema de producción mercantil. Cuando esta en su fase de afirmación de clase constituye en si por su acción y negación del mundo burgués el partido del proletariado el partido por el comunismo. El comunismo. Es un movimiento que busca suprimir las condiciones sociales y económicas existentes que han llevado a la creación de la sociedad mercantil. Su principal objetivo es negar definitivamente las clases sociales hacer desaparecer la explotación, al proletariado, no perpetuarla. 

 DESASTRE CAPITALISTA (estado actual del proceso) En términos generales el desastre capitalista avanza a buen ritmo. Tras una crisis de subsistencia de los proletarios se produce otra, tras una catástrofe evitable “inevitable” se produce otra y en mita del proceso los burgueses siguen inasequibles al desaliento con su proyecto político desastroso. Se pelean por la última gota de combustible fósil, por imponer cualquier medida que aumente la tasa de valor añadido, por frenar la desvalorización de las mercancías y garantizar los beneficios bancarios llegando a niveles de endeudamiento de economía ficción cada vez más expansivos. La ruta segura hacia el agudizamiento de la guerra de clases avanza a buen ritmo. 

Inexorablemente el gobierno del capital con sus dogmáticas medidas en defensa del mundo mercantil se precipita a la guerra cada día más abierta contra el proletariado que independientemente de su nivel de conocimiento ambiental del sistema despótico en el que sobrevive cada vez tienen menos salidas diferentes a la confrontación total con la economía. Se trata de una cuestión de supervivencia, dejarse reventar en paz o luchar. 

Lo de trabajar más es una máxima ha imponer al proletariado tanto para liberales como para leninistas, en estos momentos más aun. Lo mismo ocurre con el tema de la corrupción o la supuesta oposición entre superstición religiosa y razón liberal.

 La religión y el fanatismo religioso monoteísta o de otro tipo ha sido más que sustituido complementado por los misterios del santísimo mercado que por cierto se parecen horrores a los misterios católicos, cuanto más absurdos mejor. Así que la mentalidad burguesa mundial capitalista tanto en estados musulmanes, cristianos o hinduistas… en el fondo es aun menos racional que las ideologías dominantes de las sociedades precapitalistas. El fanatismo religioso incluso suele ser muy socorrido para los teólogos liberales siempre que no les estorbe. La tendencia natural del clero a exaltar el sacrificio en vida, por cualquier absurdez, como forma de garantizar la vida eterna da mucho juego a los economistas. 


La creencia en cualquier díos antropomorfo es una cuestión irracional igual que la creencia en que la economía capitalista es infalible y esta controlada por mentes racionales. Lo mismo que la creencia en los distintos conceptos teológicos de la economía capitalista moneda, crédito, confianza, mercado autorregulado e incluso planificación del capitalismo. Igualmente una burguesía estalinista cerrada se atrinchera con el mismo argumento que una burguesía liberal.

 Unos utilizan el miedo irracional al enemigo liberal en su fase superior, de capitalismo monopolista imperialista y otros crean, a falta de estalinistas con los que jugar al dúo pimpinela, monstros legendarios como dragones musulmanes para aterrorizar a los niños. Todos ellos afirman que después de ellos solo puede venir el caos, el desorden, la guerra de todos contra todos y el canibalismo. Pero el canibalismo es el sistema que rige el mundo.

 Aun así parece ser que ya no genera suficiente plusvalía y los capitalistas piensan que intensificando el canibalismo se puede salvar el sistema de producción capitalista. Intensificando la explotación para frenar la desvalorización. Para ello tienen que intensificar el terror, la guerra contra el proletariado. Que cada día que pasa esta más y más empujado por sus propios dominadores a luchar a muerte en todas partes contra el Estado del capital.

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