La sharia Islámica Wahabita de los Saud no fue impuesta por bandas de barbudos en el territorio otorgado por el imperio británico a los miembros de dicha casa aristocrática. Fue impuesto por los caballeros y oficiales del ejército de su majestad Jorge V de Inglaterra. Los caballeros de la Royal Air Armig (el real ejército del aire) fueron decisivos y determinantes. Sobre todo para reprimir a las numerosas tribus beduinas de Arabia que jamás reconocieron la autoridad política, ni mucho menos la autoridad religiosa de los Saud. En el mundo islámico el poder político se erige en poder religioso en cada estado al no haber una organización doctrinal unitaria que vele por la ortodoxia religiosa.
Así que la ortodoxia religiosa se mide en tanto en cuanto se adapte a las necesidades de la clase dominante de cada estado islámico. En el caso de los Saud el principio teológico de respeto y obediencia a la autoridad, a su autoridad, no podía justificarse naturalmente entre tribus que no habían tenido ningún estado que les impusiera su autoridad religiosa con éxito, la autoridad religiosa que teológicamente entendían era la autoridad moral de los ancianos, los emires, los jeques tribales.
Habían luchado durante siglos, contra el “el gobierno de satan en el islam”, un término mucho más común de lo que puede pensar un occidental, que se refiere al poder colonial de los turcos.
Así que la autoridad moral religiosa de los Saud debía ser impuesta por la fuerza. Sin necesidad de ninguna circunstancia extraordinaria más. Pero como sucedió durante siglos en el islam la guerra entre la ciudad y el desierto volvió de nuevo. La guerra entre el mundo de los comerciantes, de petróleo, y el mundo tribal, beduino. Los jefes tribales y los jeques religiosos no aceptaron la imposición religiosa de la Sharia Islámica de los Saud ni su autoridad política.
Llamaron a la Yihad contra el Reino de los mercaderes de petróleo en su propio nacimiento. En 1920 se declara y no solo por las tribus Chiitas de arabia la primera Yihad del siglo XX, contra el reino de los Saud y por supuesto contra los occidentales, el imperio Británico. El reino de los Saud no tenía una fuerza militar comparable a la alianza tribal que dio lugar a la casa real jordana, que efectivamente combatió contra los turcos.
Su fuerza residía en su capacidad de controlar las fronteras con las colonias británicas de arabia. Su buena relación con los británicos y su control de la costa del mar rojo cercano al canal de Sued. Pero no tenía capacidad para controlar el inmenso territorio que los británicos le otorgaron.
Sus dominios se multiplicaron por cuatro en teoría no en la práctica. Así que cuando estalla la Yihad contra el reino no tenían ni medios ni fuerza para intentar aplastarla en el desierto ni cómo proteger las ciudades petroleras. El ejército británico que entonces ocupaba militarmente los principados del golfo como Qatar, Irak y Palestina sale al rescate de la Sharia Islámica y de sus queridos mercaderes. La aviación del ejército británico comenzó a castigar con brutalidad a los beduinos.
Ametrallamientos contra poblados, jaimas, rebaños, bodas y fiestas populares en general. Toda aglomeración de “canalla” era objeto de bombardeo, al igual que los pozos y los oasis. En esa época los bombardeos aéreos contra la población “hostil” era un método de la elite dominante muy popular. El ejército español en el rif, el soviético poszarista en los Urales y el ejército del aire británico en arabia hacían lo mismo. Masacrar a los rebeldes campesinos o tribus nómadas con ametrallamientos, bombardeos con granadas, lanzadas a mano muchas veces, o ataques con gas mostaza. En el caso de los ingleses no fue menos violento ni cruel.
Quizás más aun, pues prácticamente hoy en día no se conoce ni siquiera entre las nuevas generaciones de musulmanes la menoría de dichos hechos. Solo los descendientes de las victimas beduinas, que son comparables a los gitanos de España, social y jurídicamente en Arabia Saudí, puede que recuerden las matanzas del real Ejército del aire inglés. En mitad de la nada en el desierto de arabia las bombas de gas mostaza podrían haber caído por centenares, por millares, nadie hizo preguntas ni nadie las hará. Todo para crear un estado neo colonialista como Israel sometido a la Sharia Islámica y al aparthed por la gracia del imperio británico.
Segunda parte Primavera árabe e invierno saudí con armas occidentales El proletariado se levanta contra la subida del pan también en arabia La hambruna crónica en algunas regiones de arabia se recrudece con las decisiones soberanas del patriciado Saudí que tanto hace por el sostenimiento de la democracia y el orden social en occidente manteniendo el petróleo razonablemente barato.
Los saud consideran que el Sadan Husein de Arabia Abdula Saleb y su familia presidencial debían apretar las tuercas a la “Canalla moraca de mierda”. Que los asesinatos selectivos, los bombardeos sistemáticos contra las aldeas de las montañas, e incluso el intento de exterminio de las jefaturas tribales díscolas, no eran suficientes. El proletariado miserable pero discolo debía ser asesinado por el hambre. Mientras que los Saud y muchos otros como ellos se preocupan de los precios del petróleo, de que no sean un obstáculo para la “cohesión social”, en realidad la servidumbre voluntaria, en occidente. En la arabia húmeda, la “arabia feliz” como se conocía en la antigüedad, eso no es importante, lo importante es matar de hambre a la “canalla” que no se deja matar. Mientras que se preocupa del precio del petróleo para los países ricos, los Saud consideran que el precio barato del petroleó para el país más pobre del mundo árabe ya no es una condición indispensable para controlarlo. Esa decisión se toma en los albores de la llamada primavera árabe. Mientras que se hacen oídos sordos a las objeciones del verdugo local, el Sadan de arabia Alí Abdulá Saled. Se le pide que imponga la Sharia Islámica Wahabita (la ley islámica) adoptada por la casa de Saud en el territorio sometido por sus sicarios o que mate de hambre a la “canalla”. Mientras que expande su política imperialista reaccionaria, clasista y brutal por arabia, gracias esta vez sí, al permiso de EEUU.
Sin embargo la población local no tiene ninguna intención de perecer sin luchar.
Contrariamente a lo que se podría esperar los problemas no solo fueron en aumento en las zonas montañosas de las tribus Zaidyes ya antes del famoso 2011. En cuanto los sucesos del 25 de enero de 2011 en el Cairo estallaron los proletarios de todo el mundo árabe se envalentonan. La revuelta generalizada en Túnez, Egipto, Siria… da muestras a todos los demás proletarios que el poder no es invulnerable, que la policía puede ser aplastada como en la fiesta de la policía del 25 de enero en Egipto, que el ejército se puede deshacer, que los soldados pueden volver sus armas contra sus oficiales como en Siria. En arabia de los Saled las madres piden pan para sus hijos, claman por que solo les pueden dar hoja de Cap, la droga que siempre calmo el hambre entre casi todos los hombres, 3 de cada 4 mujeres y la mitad de la población infantil, la población pide el fin del alza de precios y seguir con los subsidios del petróleo. Las manifestaciones a mediados de año se generalizan por todas las provincias de Yemen. Los bloqueos de calles y carreteras cada vez son más difíciles de disolver, la policía está desbordada y el ejército da muestras de indisciplina. Soldados uniformados fuera de servicio se unen a las protestas otros confraternizan armados con los manifestantes. En 2012 Abdula Saled pretende conseguir apoyo de EEUU y de sus aliados de la casa de Saud para reprimir las protestas o dejarle bajar los precios de la gasolina. No obtiene respuesta satisfactoria alguna y los líderes tribales de los Zaidyes, los Hutíes, amenazan con tomar las armas de nuevo. El levantamiento Zaidy y el bombardeo con cohetes contra el palacio presidencial en 2014, unido a la imposibilidad de reprimir con el ejército las protestas por el hambre obliga al Sadan a renunciar a la presidencia dictatorial. Lo que a su vez obliga a los Saud y a los norteamericanos a buscarle un sustituto.
Nombran democráticamente a su vicepresidente Hadi e imponen unas “elecciones democráticas” para que la gente vote al nuevo dictador, condenado a su vez a masacrarlos con hambre y metralla. Abdulá Saled sabía ya que no se podía confiar en el ejército para hacer el trabajo sucio, su sucesor y vicepresidente quizás también pero no le importó. Hasta que fue demasiado tarde, los Zaidyes entran en Sana a finales de 2014 y el ejército en la capital se une a ellos.
Obligan al presidente democráticamente elegido por los oligarcas burgueses internacionales a firmar su dimisión.
Guerra de la burguesía internacional contra el proletariado rebelde
La renuncia y la proclamación de un Comité Revolucionario en el que están representados entre otros los jefes Zaidyes, Huitíes, facciones del ejército de Saled, el expresidente de la república prosovietica de Yemen del Sur, activan la maquinaria de la contrarrevolución internacional. Con la excusa de liberar al Yemen de una dictadura populista, nada liberal y la influencia de Irán. Mientras que los miembros de la junta del Comité Revolucionario Yemení hablan al proletariado de revolución social, justicia y pan, los demócratas de todo el mundo preparan la metralla y las bombas para hacer tragar al proletariado con el hambre.
Con el comienzo de 2015, en Marzo, las operaciones militares de la casa e Saud se desatan al mismo tiempo que se comienza la huida del expresidente Hadi a la ciudad de Adén, capital de Yemen del sur en principio, que terminara refugiándose en Riad junto a sus patrones. Reorganizan a parte del ejercito yemení, a diversas facciones armadas y organizan la llegada de tropas extranjeras para sostener al gobierno sin capacidad militar de mantenerse.
Países como Marruecos, Jordania, Egipto, Sudan, Nigeria… envían tropas a Yemen para poder mantener el control de algunas zonas de Yemen del sur y frenar la ofensiva de los guerreros Zaidyes. Mientras los ataques aéreos de Arabia Saudí se multiplican por todas partes. La liga árabe controlada por los Saud, los principados del Golfo Pérsico controlados por los Saud, la mayor parte de los integrantes de la OTAN aunque sea por separado declaran la guerra total contra el Comité Revolucionaria de Yemen y contra el proletariado, aunque sea de forma oficiosa.
Los países que declaran la guerra contrarrevolucionaria para hacer que los proletarios del país más pobre del mundo árabe se mueran de hambre sin rechistar cuando se rindan o enterrarlos en bombas si no se rinden. Pretenden llevar a cabo una guerra en perfecto silencio mediático e intentando que sea lo más asépticamente descentralizada. Todos colaboran pero pretenden que los sicarios lleguen desde lugares muy diversos y alejados de los países desde donde vienen las ordenes.
Los Saud reclutan a dictaduras militares de diversos lugares como la de Sudan para, a cambio de dinero, enviar miles de soldados que refuercen al ejercito Yemení pro Saud, reclutan a centenares de mercenarios soldados rasos de Sudamérica (chilenos, colombianos, mexicanos, argentinos, de países de Centroamérica, Honduras, Guatemala, Salvador, Panamá…) y oficiales mercenarios de Inglaterra, Australia, Sudáfrica, Francia…
Los drones de combate y vigilancia intentan sustituir a los aviones de combate tripulados para evitar víctimas entre la gente guapa de la milicada internacional. Los tanques, cañones y barcos de la casa de Saud se mantienen en posiciones de asedio naval, aéreo y terrestre. Mientras que martillean a distancia las ciudades, oasis, pozos, zonas de cultivo, puertos y cualquier lugar o cosa que represente algún tipo de producción de alimentos.
La guerra interburguesa como excusa del genocidio al proletariado Torturados y asesinados por las tropas saudíes Los supuestos vínculos entre los supuestos Chiítas Zaidyes (son una secta sufí) y la dictadura burguesa clerical de Irán es la escusa perfecta a juicio de la burguesía liberal oligárquica occidental para desencadenar el infierno sobre la “canalla” rebelde. Las denuncias demócratas y humanitarias contra el reclutamiento de niños soldados en las milicias tribales Zaidyies son la justificación para los bombardeos selectivos contra escuelas, autobuses cargados de niños y los bombardeos indiscriminado. Hay que matar a los niños yemenís para “salvarlos del radicalismo y el infierno del odio”. Para que no crezcan lo bastante para empuñar un arma contra sus verdugos. Los niños soldados junto a sus compañeros calzados con chanclas o descalzos comen varios días a la semana, por eso en muchos casos sus familiares los llevan con ellos para que por lo menos vivan y aprendan un oficio bastante menos peligroso que ser agricultor, los huertos son objetivo prioritario de las bombas.
Pero en muchos otros casos ni siquiera se unen a las fuerzas tribales del pueblo donde viven por los mismos motivos que en España los niños violan en grupos a las niñas, demostrar su virilidad (unos la demostrarían matando americanos de 45 años en teoría y otros haciendo sufrir a las “subnormales de las niñas” en la práctica, sí el choque entre barbarie y civilización).
No no, la mayor parte de las veces se ofrecen por una mezcla de obligación del derecho de costumbre de venganza, obligaciones familiares ante el desamparo, unirse a una nueva familia tras perder la propia, o simplemente obligación moral de los niños especiales que siempre están pensando. Por otro lado está la lucha occidental contra la inmigración ilegal en arabia.
Los inmigrantes africanos que cruzan Yemen, sin la menor consciencia de lo que están haciendo, para conseguir llegar a ser explotados y despreciados por un salario en Arabia Saudí, son masacrados en bombardeos en los centros masificados de detención del Yemen rebelde por millares, solo en uno de esos casos se llegó a estimar que más de mil. Seguramente que en este caso la escusa es que los milicos saudís están luchando contra la inmigración ilegal” o más bien contra el “aparato represivo totalitario” matando a todos los carceleros que puedan con el método de borrar del mapa todos los centros de detención. Matan en masa a los “negros de mierda” para “liberarlos del totalitarismo”. Y así no llegan tantos negros a Arabia de los Saud que a los demócratas defensores de la sharia islámica Saud les molesta ver muchos negros juntos cerca de sus mansiones y deportivos. Por eso los demócratas occidentales se sienten tan cerca de los aristócratas despóticos de la casa de Saud.
Debe ser reservada para grandes lagos artificiales en urbanizaciones de lujo para occidentales carcamales que huyen del fisco en arabia de los Saud o para grandes campos de golf. Así que el exterminio por inanición de los yemeníes es una medida de “desarrollo sostenible” de la forma de vida oligárquica. Imaginémonos ¿cuánto tiempo se podría mantener? el desarrollo urbanístico de lujo y super lujo en arabia de los Saud sin el agua fósil del subsuelo de Yemen y sin exterminar a la canalla que lo gasta inútilmente para malvivir. Las amas de casa son liberadas del totalitario velo islámico y de sus totalitarios poster de la reliquia del Che Guevara volando en mil pedazos sus casas con ellas dentro en pro de la libertad y la democracia que representa la Sharia Islámica de los Saud.
Así cuando las feministas se reúnen en centros de convenciones de Dhu Bai (Emiratos Árabes) para hablar de lo importante que es luchar contra el velo islámico en Irán no en Dhu Bai, mientras que desde ese mismo lugar se deciden bombardeos para perpetuar la forma de vida de los oligarcas frente a los rebeldes que se resisten al hambre. No hay ninguna contradicción en ello. Como no la hay en los discursos ecologistas institucionales realizados en los mismos salones donde se decide el saqueo del oro de África envenenando el escaso agua con arsénico para lavar el oro.
Porque a los saud tampoco les gusta nada ver demasiados negros. La destrucción de los pozos de agua y las plantaciones de palmeras o cualquier cultivo en realidad debe ser en pro del ahorro de agua por que los piojosos campesinos del Yemen no tienen derecho a malgastar el agua potable fósil de los montañas del Yemen con simple agricultura de subsistencias despreciablemente poco emprendedoras.
Simplemente porque la superioridad moral, los tortuosos caminos para imponerla, de la cultura occidental no debe ser cuestionada, menos por personas de una “clase social muy inferior” a la de esos ponentes y menos aún por barbaros.
Vietnam de Arabia Saudí o Vietnam de toda la burguesía internacional? Los Saud se han visto desagradablemente contrariados por la cerril resistencia de los “muertos de hambre” y sobre todo por su capacidad de hacer sangrar a sus fuerzas y a todos los que se apuntan a la fiesta.
Se puede comprobar a pesar de la censura oficial mundial que las fuerzas combinadas extranjeras del “mundo libre” han perdido en los primeros años, en los que no usaban casi exclusivamente drones y misiles para bombardear, un total de 10 aviones de combate tripulados y una docena de helicópteros. Todos ellos pertenecientes a una extensa lista de países islámicos “libres y democráticos”.
Entre ellos el queridísimo para los burgueses franceses y yanquis reino de Marruecos que también participa en las guerras de los Saud además de ser el perro de presa en el Magreb de Francia y de EEUU. Tiene en su haber el honor de participar en los bombardeos masivos contra las ciudades y pueblos del Yemen al igual que bombardea a los saharauis, en gran parte descendientes de los árabes yemenís. En estos bombardeos perdió a un piloto y un avión. Los ejércitos terrestres de Arabia Saudí que asedian a distancia en la frontera han perdido a miles de soldados de una tropa de 150000. Y entre otro armamento decenas de tanques Habrams fabricados en EEUU. Las naves de guerra de las armadas saudí y de Emiratos Árabes también han sido golpeadas. Una fragata saudí dañada fuertemente y un buque de desembarco ultramoderno de Emiratos Árabes alcanzado por misiles. Los ejércitos de los señores de la guerra locales, de al Qaeda, del Estado Islámico, las tropas Sudanesas mercenarias y los mercenarios occidentales han demostrado que no son suficientes, ni eficientes y han perdido miles de toneladas en municiones, material pesado, incluidos miles de blindados ligeros. Pero eso no es lo peor.
La querida riqueza de los Saud ha sido mancillada varias veces. Las instalaciones de la multinacional familiar Saud Aranco han sido atacadas. La refinería más grande del mundo quedo fuera de servicio, después de un ataque, una semana. Las instalaciones de almacenamiento y carga de Yeda han sido incendiadas también, hasta instalaciones de Emiratos Árabes Unidos han sido atacadas. Aun todavía peor, la confianza en que los Saud sean capaces de hacer el trabajo sucio se ha socavado. Los Saud compran muchas armas a EEUU, a Alemania y a otros países como España y no consiguen resultados. Desvían muchos fondos hacia el pago de sus clientelas mercenarias y su ejército pero no consiguen resultados tangibles. Su deuda soberana baja de valor ante su poca pericia sicarial. Mientras muchos países de la Coalición en pro de la “libertad” del Yemen se han descolgado de la masacre. Lo que tarde o temprano iba a suponer que otros representantes de la burguesía internacional tomaran un papel mucho más abierto en el matadero del Yemen. Los israelíes fueron los primeros en enviar aviones de combates. El ejército británico envió sistemas de misiles antiaéreos a Arabia para proteger los pozos y las refinerías. Este mismo ejército y el norteamericano ya están metidos en Yemen con más hombres que muchos estados que inicialmente integraron el ataque. No son oficiales ni asesores, son unidades de combate cada vez más numerosas y bases navales cada vez más grandes.
Como sucedía en Numancia en la antigüedad la autoridad de la clase dominante mundial se ve socavada por unos “canis”, unos don nadie. Y el castigo por su atrevimiento debe ser terrible como en el caso de la famosa ciudadela fortificada de la tribu de los Arevacos.
Los proletarios yemenís son incluso molestos sociológicamente, son un fósil viviente de tiempos antiguos en los que a los pueblos tribales había que exterminarlos por ser reflectaríos al trabajo forzado, antes la muerte que entregar las armas, incluso un fósil del Islam primitivo de los pueblos tribales que sociológicamente no tiene muy buen encaje en el islam mercantil.
Los jefes tribales utilizan conceptos teológicos sobre comunión junto a fraseología “teológica” socialdemócrata radical para garantizarse la adhesión de sus hermanos de “nación”, además de explotar su predisposición a aceptar la muerte antes que él deshonor. Más allá de la iconoclastia contra el lujo, el desprecio al dinero en si como concepto teológico de este mundo sigue presente socialmente hablando como en los peores mejores tiempos del islam el “milenarismo”. Como ya dijimos en otras ocasiones este concepto se refería al “regreso” de Jesús y el advenimiento del reino de los cielos. En el islam los prolegómenos son distintos pero el resultado es el mismo.
La extinción de los ricos en este mundo, de sus símbolos y medios de vida. El imperio del dinero y la propiedad privada. Esto no es una invención alucinante, en los años vente del siglo XX tribus enteras de pueblos pastores, de nómadas, incluso naciones tribales enteras abrazaron fervientemente la idea de que el comunismo y el islam eran la misma cosa.
Claro está, entonces la revolución rusa era un símbolo que anunciaba el reino de los cielos. Esto se trata en un librito en habla inglesa sobre la conferencia de Bakú en las reuniones de la tercera internacional auspiciadas por la URSS.
Está claro que, ni en el Yemen de los rebeldes, con ministros pro soviéticos incluidos, ni en la Rusia bolchevique se abolió la dictadura del valor, ni el dinero ni socialmente ni formalmente hablando, ni las clases sociales. Pero el clima social en el Yemen jacobino no tiene nada que ver ni siquiera con el que había en la Rusia bolchevique tras el golpe de Octubre del 1917. Los culpables, los verdugos del proletariado caen como moscas, como en la Francia revolucionaria donde se calmaba el hambre del “populacho” con venganza sangrienta, los viejos generales de Saleh, pro saudíes caen uno tras otro, algunos por coches bomba. El Mayor General Zabet Yawas perece junto a su hijo y varios guardaespaldas el 24 de marzo de 2022, en un atentado a 10 kilómetros de Adén (el Saigon Yemení) la capital oficial y no oficiosa del gobierno reconocido internacionalmente. En un atentado con bomba. Fue una de los comandantes principales que participaron en la represión de las revueltas Zaidyes de 2004 a 2006. Que terminaron con el ametrallamiento del patriarca de una de las familias de la nobleza tribal Zaidy, Badr al-Din al-Houthi, en su supuesta rendición.
Junto por su puesto a otros miembros de la familia. El propio Saleh acusado de lo mismo que Luis XVI de Francia, de traición y conspirar con los enemigos del pueblo, después de arrepentirse de apoyar la insurrección, es ajusticiado. Los tribunales, de “salud publica” juzgan en rebeldía a los jerarcas Saud, a sus esbirros y a todos los burgueses culpables de este mundo y los condenan a muerte como a Trump.
Condenado a muerte por infanticidio continuado, contra los supuesto niños soldado. Contrariamente a otros casos los funcionarios de la junta revolucionaria no protegen la propiedad por encima de todas las cosas, no amparan y protegen tanto como otros la especulación con el hambre.
Quizás porque la situación es tan desastrosa que ni siquiera podrían hacer tal cosa con una población tan fuertemente armada. Mientras que los bolcheviques históricamente se preocuparan del desarme de la población proletaria, en Yemen no dejan de armarla.
Una de las razones por otra parte que explican las grandes dificultades a las que se enfrentan los comandos de elite norteamericanos y todos los demás elementos milicos presentes en el Yemen.
Tienen que eliminar toda estructura que sirva como parapeto y toda persona viviente es una amenaza, todo el mundo está armado. En muchas ocasiones no solo tienen que destruir y eliminar toda población, a todo habitante sino que tienen que adaptar sus tácticas a zonas donde ni tanques ni helicópteros son eficientes, en ese “deber sagrado de la libertad”. Eliminar a la “canalla” que molesta a la libertad de la oligarquía. Los distintos representantes de la burguesía envían a sus milicos y sicarios para conseguir el objetivo de eliminar a los rebeldes. Pero muchas veces estos regresan en ataúdes, al partir no son noticia y al regresar nadie debe reconocer el fracaso continuado. Pero el problema cada vez se hace más grabe. Ya no es un tema exclusivo de los Saud o de otros burgueses regionales. Se ha convertido en un problema político, simbólico y práctico para toda la burguesía internacional. La autoridad de los verdugos y los poderosos está cuestionada, su halo de invulnerabilidad ha sido roto, en la práctica. Uno de los estrechos donde circula el comercio internacional a gran escala está amenazado.
Por eso los yanquis como representantes de gran parte de la burguesía internacional Han decidido llevar las riendas y tomaran las decisiones sobre la guerra de forma directa. Eso les ha llevado a decidir que las operaciones militares se ralenticen y se limiten al asedio hasta que otros asuntos se solucionen. Mientas que acumulan fuerzas propias y de otras facciones aliadas para una ofensiva definitiva que elimine la amenaza de este Vietnam del siglo XXI.
Tercera parte Esperando que acabe la guerra contra Rusia para continuar mejor el genocidio
Tregua parcial en las operaciones militares y guerra de asedio total Tras el comienzo de las nuevas operaciones militares en la región de ucrania y el mar negro, los intereses de la burguesía internacional hacen aconsejable que los saud bajen el ritmo en Yemen y se garantice momentáneamente que el flujo de petróleo no se vea afectado por la guerra en el Yemen en la entrada del mar Rojo. Los Saud declaran unilateralmente una tregua, siguiendo las órdenes de EEUU.
Pero también el sentido común, ellos pueden vender el petróleo que Rusia no va a vender a Europa y recuperar el dinero perdido por los ataques y el gasto militar continuado. Aun así los ataques aéreos se suceden, pero casi exclusivamente a través de drones de combate. Que siguen a pesar de la supuesta tregua con la estrategia del asedio para rendir a la población por hambre. Estos ataques aéreos siguen en combinación con el bloqueo naval de combustible y de alimentos. El bloqueo naval se sigue con fuerzas combinadas de la armada real saudí reforzadas continuamente por nuevos buques como las corvetas realizadas en los astilleros de Cádiz. Pero también por barcos de otros países árabes y cierto apoyo de armadas de las potencias occidentales que en teoría no están en la guerra directamente pero son los que están detrás de todo. El asedio naval contra el combustible sigue siendo de lo más férreo porque la gasolina es imprescindible para las bombas de achique de los pozos de agua que alimenten los campos de cultivo y no se puede permitir que los yemenís se alimenten para seguir luchando.
Por otra parte la tregua, por supuesto no incluye a los miembros de Estado islámico y Al Qaeda en el Yemen que por otra parte tienen cobertura aérea de los demócratas para enfrentarse a los enemigos comunes de las distintas facciones reaccionarias y mucho más reaccionarias. Tampoco las milicias del sur patrocinadas por Emiratos Árabes que pretenden sacar tajada por su cuenta en caso de que Arabia Saudí fracasa parcialmente.
Al mismo tiempo que las operaciones militares de castigo de los yemenís rebeldes se ha suspendido de momento los otros estados más importantes metidos en el ajo están acumulando fuerzas navales en el mar rojo y van estableciendo bases en distintas islas y puertos del Yemen ocupado.
Milicada internacional agrupándose para la guerra que continuara
El 1 de abril de 2022 la ONU potencia ocupante de facto, de forma administrativa en el Yemen internacionalmente reconocido, anuncia la entrada en vigor del alto el juego entre Arabia de los Saud y el Gobierno de Salvación Nacional del Yemen, como se denomina ahora el Comité Revolucionario del Yemen. La tregua se proclama para 3 meses pero ha sido prologado hasta la fecha en que se están escribiendo estas líneas, invierno de 2023 y en que se terminan verano 2023. Teóricamente esto pondría fin a las operaciones militares y en teoría se pondría fin al bloque de alimentos, medicamentos y combustible. Pero en la práctica ni siquiera se ha puesto fin al asedio naval de forma efectiva solo se deja pasar a algunos barcos de la ONU que antes no podían llegar a los puestos rebeldes. El asedio de combustible en la práctica sigue tan fuerte como en los momentos más sangrientos de la guerra, bloqueando los barcos y haciendo que sean descargados en puertos saudíes.
Esto no impide que los drones de combate sigan bombardeando posiciones y poblaciones civiles en el Yemen rebelde. Los señores de la guerra apoyados por Emiratos Árabes Unidos, aliado comercial de la burguesía rusa, siguen atacando las posiciones rebeldes. Emiratos Árabes al mismo tiempo que es aliado comercial de la burguesía rusa sigue recibiendo miles de millones en armamento norteamericanos que vuelca en la guerra de exterminio de la “canalla moraca”. Por otro, más importante que lo anterior es lo que ocurre con tropas teóricamente no beligerantes. Los ejércitos occidentales principales multiplican su presencia en el Yemen y sus alrededores. Preparando una nueva alianza reaccionaria con la escusa de proteger los intereses económicos mundiales, como la libre circulación de mercancías. Las bases navales y de las fuerzas especiales de EEUU, Gran Bretaña e Israel se multiplican en el Yemen internacionalmente ocupado por la petición de ayuda del gobierno con capital oficiosa en Riad.
Uno de los frentes de reforzamiento de las operaciones militares en Yemen es el control naval del Mar Rojo. Por ello las autoridades de la Armada de EEUU han montado una supuesta alianza de seguridad en el mar “un grupo de trabajo multilateral” para patrullar el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, la zona por donde pasan todos los barcos con ayuda humanitaria de la ONU y similares.
Este “grupo de trabajo” es autodenominado por los funcionarios de la potencia neocolonial dominante CNF, en sus siglas en inglés, Fuerzas Marítimas Combinadas. Estado Unidos informa que ha puesto a colaborar en este operativo militar “colonial” a 34 naciones aliadas, clientes y dependientes de Estados Unidos.
Algunas consideraciones estratégicas y aspiraciones territoriales de los Saud
El estrecho de Bab el-Mandeb es estratégico para todos los burgueses y comerciantes del planeta en sus alrededores se está concentrando una de las mayores densidades de bases navales del mundo. Es un lugar donde todas las facciones burguesas quieren instalar una base militar. A las bases navales francesa y norteamericana en Yibuti al otro lado del estrecho, hay que sumar igualmente en ese antiguo pequeño enclave del colonialismo francés en el África oriental la base de la armada China y una de las bases del entorno de arabia del sultanato turco presidencialista. Mientras que las bases de Emiratos Árabes e Israel están directamente en territorio yemení correspondiente a las zonas ocupadas por las milicias del Consejo de Defensa del Sur.
Todos y cada uno de los representantes de las distintas facciones están interesados en aplastar a la “canalla” pero al mismo tiempo deben vigilar a sus adversarios comerciales y garantizar sus intereses. Por ejemplo lo milicos turcos que tienen bases en Qatar, Emiratos y en Yibuti están interesados en contener a los saudíes aliándose con cualquiera que los combata. El síntoma más evidente de ese enfrentamiento es la guerra ya a nivel global entre Al-Qaeda y Estado Islámico.
Que empezó en Siria con signos evidentes de apoyo comercial y económico de Arabia Saudí y de Turquía a los distintos contendientes.
En este contexto los Saud necesitan a pesar de que no pueden ganar la guerra por si mismos una ventaja estratégica con respecto a sus adversarios por ello tratan de no depender absolutamente de EEUU.
Acercándose a China y comprándole armas para eliminar la “canalla” pero también para apoyarse en otras potencias en caso que los intereses de sus patrones cambien. Incluso para en un momento dado tener más apoyos en caso de una reivindicación territorial o supuesto referendo de adhesión a Arabia de ciertos territorios de Yemen refrendado por el poder de las armas y el dineros, que sin duda seria calificada de solución “realista” por los grandes popes del derecho internacional de la fuerza pos colonial.
De hecho en las provincias más orientales del antiguo sur del Yemen la presencia del ejército y de la burguesía saudí va en aumento al mismo tiempo que las bases norteamericanas y británicas de abastecimiento. Precisamente ahora que tanto se desprecian los movimientos anexionistas de la burguesía rusa en las zonas con proletarios de muy diversos orígenes en ucrania, no se habla fuera de donde no conviene de las abiertamente expresadas hipótesis de adhesión de dos provincias yemenís fronterizas con Oman al reino teocrático de la casa de los saud.
Los enfrentamientos abiertos entre los supuestos aliados de la libertad han causado estragos y centenares de muertos entre los que se encuentran funcionarios de alto nivel del gobierno Yemení con sede en la capital del reino de los saud, en Riad. Mientras que el Consejo de Defensa del Sur y el gobierno de Hadi se enfrentan militarmente, sus patrones extranjeros mueven los hilos sin mancharse las manos para proteger sus intereses en las costas del estrecho de Bab el-Mandeb. En los últimos tiempos los vaivenes de alianzas y luchas en torno a la intervención contrarrevolucionaria en Yemen se han complicado bastante.
El gobierno con sede en Riad ha perdido peso (directamente a sido desmantelado) y las luchas entre los Saud y la casa real de Dhu Bai, la dinastía dominante entre los Emiratos Árabes Unidos, aconsejan dividirse las zonas de influencia dentro de Yemen. Lo que oficialmente se conoce como un dialogo nacional, es decir un dialogo internacional para el reparto colonial. Pero lo más chocante y desconocido es que la casa de Saud se ha acercado a la burguesía china y ha decidido adoptar el Yuan la moneda china para gran parte de sus transacciones internacionales y eso al mismo tiempo que sique recibiendo ayudas de Estados Unidos para comprar sus armas. Una medida muy chocante teniendo en cuenta que la casa de saud es uno de los principales inversores en deuda pública norteamericana a nivel internacional, solo superado por Inglaterra y la misma China. Y esto unido a otras señales como los sucesivos recortes de producción para subir los precios del petróleo en plena guerra para cerrar las salidas al mar a la burguesía rusa. Porque la única razón para dejar entrar a Ucrania en la OTAN (la OTAN es una casa comercial del armamento de EEUU y Ucrania no tiene capacidad para pagar a sus funcionarios menos para comprar armas al nivel que exige la OTAN) es controlar el mar negro por la OTAN y tener capacidad practica para bloquear los puestos rusos del mar Negro.
La casa de saud y la de Dhubaí están en guerra contra el proletariado en arabia, contra las burguesías localistas, en guerra entre sí pero al mismo tiempo se están distanciando de EEUU y sobre todo del patrón del dólar, con lo que se paga el petróleo. Los de Dhubaí se están convirtiendo en una potencia colonial espoliadora de oro, para adoptar el patrón oro como forma de cambio y los saud se están desplazando hacia el Yuan. Lo que es una traición directa a sus patrones históricos anglo-norteamericanos. Así que no se sabe muy bien si esto tendrá unas consecuencias muy relevantes o no en el trascurso de la guerra de exterminio contra la “canalla” pero está claro que continuara de todas formas.
Independientemente de las luchas intestinas de la burguesía del mundo libre, que apoya al dólar, el agua subterránea fósil del Yemen es suficiente razón para matar. Una necesidad vital para que los saud sigan desarrollando su economía. El control de los estrechos es otra razón de peso.
La casa de Dhubai por ejemplo tampoco puede dejar la presa, y se alía con los sionistas neo conservadores para hacer bases conjuntas en Yemen. Estos últimos tienen el poder factico y el poder militar que les permite perfectamente borrar del mapa Yemen con bombas nucleares de neutrones, bombas nucleares limpias.
Incluso es posible que sin recibir permiso de EEUU. Por otra parte el ejemplo de la “maldita canalla” no puede cundir. Los misiles antibuque que se han desarrollado en el Yemen asediado no pueden ser usados para bloquear el comercio por el mar rojo. El asedio naval seguirá cobrándose víctimas infantiles por el hambre. La guerra en el Yemen libre continuara entre las distintas facciones del “mundo libre” y la “contención” contra los Zaidyes será más una cuestión de principios, una obligación de matar para las potencias capitalistas centrales.
Los niños de los proletarios del sector militar industrial, no comen gracia a la muerte de los malditos niños Yemenís
La gloriosa Marina Real saud que nos da la posibilidad de sobrevivir a los compañeros del metal gracias a hacer barcos de guerra con los que bloquear las costas de la rabia de la chusma, no es responsable que de que no sepamos administrarnos. La tan cacareado carga de trabajo de los astilleros militares de Cádiz gracias al encargo de 5 corbetas de guerra para la marina Saud, con botaduras faraónicas y apologéticas en agasajo de nuestras benefactoras despóticas altezas reales no sirve para quitar el hambre a los niños del proletariado de Cádiz.
Como dijeron algunos empleados durante las movilizaciones de la huelga general del metal en 2022 sus hijos no comen al final del mes.
Navantía, Dragados y Alestis vinculados con los grandes contratos de material de guerra para los saud fueron afectados de lleno por la huelga del metal en la Bahía de Cádiz, que primero empezó en las empresa auxiliares y luego se extendió a todas las empresa del metal incluidas las de construcción naval militar como Navantia. Se produjo con más intensidad en los días 16, 17 y 18 de marzo en el propio Cádiz, Puerto Real, San Fernando y el campo de Gibraltar. Produciéndose grabes disturbios, cortes de ruta en vías importantes de la zona como el puente viaducto principal de la autovía de Cádiz, cortes de ruta con barricadas, daños barios incluido la quema de un coche de la policía secreta. Se da la circunstancia que las fuerzas policiales y paramilitares (Guardia Civil) fueron reforzadas con blindados pesados equipados con palas excavadoras para barrer las barricas.
Los medios de propaganda de la burguesía dominante se vieron impelidos finalmente a dar informes sobre los sucesos apoyando la labor policial y condenando la violencia proletaria de la “chusma”. Pero claro está, nada de hablar de las condiciones de trabajo cada vez más peligrosas y degradantes de los obreros cualificados, soldadores, ajustadores… que mal viven gracias a salarios menguantes. Las grandes reconversiones de los astilleros, los despidos masivos, los desmantelamientos y cierres patronales. La reestructuración de los sectores del metal, la utilización de convenios internacionales entre burgueses para contratar a proletarios, en origen, con salarios de sus países de origen muy inferiores para el nivel de precios de este país han facilitado que la patronal ponga de rodillas a los proletarios “cualificados” y los obligue a aceptar salarios de hambre y condiciones de trabajo degradantes. Esto es y no otra cosa lo determinante para que los saud pudieran tener en cuenta a la industria naval de la burguesía hispánica para engordar sus arsenales que hacen posible los asedios navales para matar de hambre a los niños de arabia.
Los medios se adecuan estrictamente a los fines. Para matar de hambre o a bombazos a los niños de Yemen es preciso tener muertos de hambre a los niños de los proletarios que hacen las armas para matar. Una realidad que la burguesía progre y facha obvia en sus publirreportajes patrióticos noticiosos, que están plagados de triunfalismo y adulaciones hacia los queridísimos clientes de la mercancía de la muerte. Los proletarios no ganan nada siendo sumisos y ayudando a sus patrones a matar a otros proletarios, solo un sendero de miseria que lleva hacia el momento en que son desechados y finalmente masacrados igualmente.
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